a esa niña
─Candela
yo no te pido
que entiendas
sólo bancate
un minuto mi
mano horrible
sin dedos
mi pulso idiota
será lo más arduo
que te toque enfrentar
en esto que te dijeron
que era la vida
y será lo último
─Vos viste que yo no te odié
y que si me quise drogar
o hacer chanchadas
me iba al bañito del fondo
sabés...
─No me querías hablar
y está bien, lo entendí
¿sabés cuántas veces yo...
(... qué te digo
si estás muerta
doblada rara
y no hay manera
de hacerte entrar
en esta bolsa
¡Dios!)
─Yo no te puedo explicar
Candela, pero
te acordás que te
sonreíste cuando dije
que conocí una Candela
Frías, que es caliente y
fría, ¿te acordás...?
─Yo sí, y mientras cierro
doble nudo al
nylon negro
de consorcio este
–y no te voy a poder levantar–
le pido al Conejo que hable
yo lo sé, pero no lo puedo
explicar
Y yo, Conejo, no voy a ser
Quijote de nadie
manga de salames:
si la clase alta (argentina)
decidiera dejarse de
hacer coger por
los inversores de bolsa
en Malasya y Wall Street
unos siglitos
si en vez de
pool de siembra
prefirieran 23 ó 24 veranos
de sus vidas hundiendo
las manos~pala, les decía don
Alfredo, en NUESTRA tierra
negra
un poco de trigo, cebada
mijo, maíz
¿... soja, pelotudos?, ¿jamás
fueron a un INTA?
Candela
si en los
boy~
scouts
(
scoutgirls)
“el mayor protege
al menor”, “Dios, patria
hogar”, no te hubieran
inoculado
también culpa católica
SANGRIENTA
(como al tío narco, Candela
a Pitimeco, a tu abuelo
ñoqui, a tu madre enloquecida
a tu papá pirata –no el romántico
que inventaron los ingleses
para lavar la culpa protestante
o anglicana QUE TAMBIÉN
JODE, y menos el de Joan Manuel...
no, del asfalto, traidor
combustible, mata afganos
lleva~soja
pa’darle de
comer a un
feed lot de chanchos
¡chinos!–)
... el mundo
sería, don Quijote
(lo escucho, Sancho)
más justo
Argent@s: incluidos desde Randazzo
a las Manos de Filippi, pasando
por los 400 dueños de las 8.000
millones de hectáreas cultivables y
los QOM sin lengua: si no nos
ponemos las pilas, cada cual
en su don (divino, no eclesiástico)
o talento, cartonearemos
caníbales, para morfar, cadáveres
recién brotados, nunca
florecidos, de nenas
y nenes, matadas y matados
(y, sin culpa, se escucharán
los
flashes atómicos encandilar
nuestros tímpanos)
Basta de de~si~gual~dad
No existe ser superior
no podemos tener inferiores
debemos ser cada uno
y diversos, distintos
... acompañémonos...