martes, 23 de febrero de 2010

Como quien se hace a la mar

No quiero ser funcionario
y ayudar a que la máquina
no funcione

no quiero ser docente
y enseñar a ir adonde
yo no pude conquistar

Antes, dejo todo
y me voy, me voy a vivir
el mundo

Muchas vidas antes demostraron
que es posible
incluso cambiar la historia
está bien, no seré hijo de la necesidad
pero me haré a ella
como quien se hace a la mar

domingo, 21 de febrero de 2010

Llegué bien, qué digo bien, requetebién

para Nilda

Nilda, la linda
tiene pelo zanahoria
cuando es día
y cierta parte de la cáscara
del durazno, en la noche

rulos siempre

Se ríe
es larga
el cuello cisne coscoroba
lo ve mi vista
cercana

Sus ojos, brillantes, niños
nomeolvides
que de grande hay dos, tres reglas:
no besar a un plumífero
en la primera fuente que cruces
recordar que la gente
necesita preguntas
saber darse de comer, a una
y a los gatos machos
que te secunden:
negro, el del abismo del tiempo
que no va a volver
gris, el que hace presente
todos los otros colores
que pueden usarse

Lo demás, pecas y flores
algún cacto

De su cintura
los brazos
del ombligo níveo
que sólo atisbé
prefiero no hacer zaraza
ni puntilla
quedando inmaduro
como un higo

Yo de tus besos, Nilda, sí:
la risa te obligaba
a dejar de darlos
sorprendida en el mismo instante
por una audacia
que no recordaba –ella, vos sí–
y le hacía gracia

Más detalles, no
porque Nilda y yo –Nielda–
sabemos
que no es cosa de palabras

Llegué bien, qué digo bien
requetebién

La gata

Gata, cara del tiempo
piernas de señora
orejas peludas como roedor
cola de pájaro

Atenta y retozona
abre la palma de la pata
maúlla su explicación
una voz casi al final

Lame mis dedos
refriega la cara contra mi pie
como enamorada


husmea una planta
desaparece


y vuelve


Me llama
respira resignada

Húsares
Verano
2010

Aquí en Retiro

Esta noche quiero ser Viglietti
Zitarrosa no, Zitarrosa quiero ser
todos los días
y estar pelado con una mujer
20 años menor sentada frente a mí
asintiendo a mis palabras mientras
me mira a los ojos, y cantarle:
“Duerme, duerme, negrito
que tu mama está en el campo
negrito…”

Luego dejarla riendo y montar
la voz del locutor del fútbol
de los sábados y sobrevolar
la zona~bus donde hay amistades
para siempre junto a
las mochilas
gente bronceada que nunca está
bronceada
familias apostadas pagando
mal y pronto
niños durmiendo en el piso
infecto, cortes de pelo
mojados, carteles led del
carajo

Que las chicas corran porque
si no se va, ya no me importa
que Flechabus anuncie su
partida, menos
sí me encantaría estar en
Presidencia Roque Saénz Peña
tomando esta misma cerveza
y no envidiando la pelada
del de al lado… todo lo demás
"Se va a terminar el partido
¿habrá una última pelota?"

Me clavo medio Alplax
aquí en Retiro
y vuelvo hecho Drexler
a mi misma mesa
una vez más, yo
el cantautor uruguayo



Retiro
Enero 2010

¿Cómo, qué y dónde, por qué?

¿Qué fue de la muchacha que brindó
conmigo
por el amor verdadero?

¿Y del amanecer rosa~anaranjado
estirando nubes negras
para así nacer el cielo?

¿Qué habrá sido de aquella mariquita
que llevaste a pasear por la playa sobre un dedo?
¿Seguirá vital su vida breve
o muerta como mueren los amores veraniegos?

¿Dónde está tu mirada penetrándome
tus cejas de leopardo
tu abrazo junto al pecho?

¿Qué pasó con tu cuerpo rozagante?
¿Se esfumó si no está cuando despierto?

¿Qué le hice al amor?, ¿lo asusté
como asusta a un niño el ruido de un trueno en sueños?

¿Cómo fue que te perdí buscándote?
¿Te perdí, nomás, te ahuyentó mi empeño?

¿Dónde queda el plan para esta tarde
si todavía los platos, las cucharas y las fuentes
que usamos juntos, aquel día, yacen ahí
reclamando mi memoria, indiferentes?

¿Cómo, Candela, que te apagué?

¿Cómo que el futuro, el rótulo, la gente?

Si parecías flor de médano, año nuevo, estrella de mar
verdad hermosa, esperanza de día renaciente…

¿Te maté yo, te mató mi semen, o tu pasado
un trauma, las costumbres, los trabajos
el posible hombre siguiente?

¿Quién pidió amor a gritos en la cama?
¿Quién buscó hotel como si fuera casa
guarida, abrigo, lugar donde tenerte?

¿Por qué, si te bañé por partes, te miré comer
sentí orgullo de tu pasado aunque sé que no me pertenece?

¿Fue la mezquina moda del hotmail
la fugaz atracción impertinente
fue el consumo, el deseo al paso
fue no poder, mi apariencia
la saliva entre mis dientes?

¿Qué hago yo ahora con tu risa?
¿Cómo escribo otro poema que resulte más decente?
¿En qué creo si no creo en nosotros?

¿A quién espero cuando quiero verte?