No calienta si era Córdoba
o Rivadavia, porque
eran sucursales
de pool y cumbia
venenosos
Llegaba, yo, en taxi
a horas inverosímiles
de tan naïf
de tan musicales
de tan... presa fácil
Mis amigos dormían
los tacos de pool
resquebrajados
la caída de la cumbia
inescrutable
"¡No, no, no, no!
¡La rosa del desierto!"
PD: Bueno, bueno, bueno
"Ahora tú, y, ahora tú
ya no tendrás con
quién jugar"
Y yo: ¿voy y me
hago una paja?
¿O entiendo que
me arrime el
corazón
enamorado de ti
estoy?
14/VIII/10
sábado, 14 de agosto de 2010
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