para Candela
Anteanoche, cuando éramos
una maquinita de coser
furiosa al bies del
mar
y me mirabas dentro
en la cúpula negra de tu pelo lacio
anteanoche, con los sexos como
dos aguas vivas eléctricas
pensaba:
no pensaba nada
risa sola
la piel arrebatada
algo de sudor
y me decía:
casi no hablaba
suspiros, apretones, un amor
cierta gloria, bastante alegría
el mundito de nuestro lado
Anteanoche, cuando pudimos
nos dimos cuenta:
la maquinita cosía, los amigos
ya no estaban
y me pedías sin gestos
rompía el agua
Monte Hermoso
4 de enero de 2010
miércoles, 20 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario