martes, 6 de marzo de 2012

2° "H", de hombre

a mi tercer departamento en veinte años en Buenos Aires. Y a mis dos casas.

Ahora, en breve
que nos separemos
Azcuénaga…
después de tantos años de m2 
“… pará, ¿vos para dónde vas?”
Para allá, ¿vos?
“Ah, no, no, para el otro lado”
Buén
Buén…”

(…)

Entonces, ¡chau, Miguel!
“Sí, sí… ¡entonces, chau!”

(…)

Che, gracias por todo
Nah, de
En serio, 24 paredes
vendaval anarcoindividualista
oasis
piedra fundamental
nido del retorno de volar
pista de despegue
¡cima!, ¡arrabal!

Cima inolvidable
dominio panorámico
inmueble panóptico
diploma locatario
victoria burguesa
casa
casita
mi rancho, Miguel
y de cuantiosas
chinas, ¿no es cierto?
“Pero sí, cualitativas
también, Daniel”
Porque yo…
vos…
los años
¿mis mejores años?
¿el don de la edad?
“¡Pero claro, zabón…!”

(…)

Buén, muchas
gracias, eh…

Acá aprendí a no agregar
un “eh” después del gracias
del disculpame
fue con vos, que amando
solté
y sujeté cada dedo
a un “te amo”, Micael
con vos cociné anoche
como nunca, como siempre
¡acá fui homo universalis!

¿Cuántos discos escuchamos
Miguel, eh?
“¡Uh!, miles, varón…”
¿Miles, no?
“¡Seguro!”
¿De cuál te acordás?
(…)
¡Dale!
“¿‘Amused to death’?”
¡No, bolú, eso fue en Juncal!
“¡Tenés razón, che!”

(…)

Pero… ¡y vos cómo sabés!
“¿Qué cosa?”
De Amused to death
“Eh…”
Qué, no me digas
que vos y Juncal…
“¿Qué?”
(…)
“Que yo y Juncal
qué?”
¿Ustedes son lo mismo
Miguel?
“¿Y a vos qué te parece?”
(…)
¡Son lo mismo!, ¿no?
“¡Zabón!”

Claro, ahora
se me hace agua
clara, Azcuénaga
las lluvias, las lluvias
que arañaban los ventanales
en los ríos de allá
eran las mismas acá
… lluvias
¿qué cuántas fueron?
¿Fueron más que
amaneceres, Miguel?
¿Esas lluvias venían
persistentes
desde los tiempos
de la recova
cuando yo ni estaba?
(pero estaba el país, que es nuestra piel)
“¡Eh!, para tanto qué sé yo
… yo apenas si
Miguel de Azcuénaga”
… pero presentía, Miguel
presentía, lo presentí
(¿lo postsentí?)
sobre todo una amanecida
de cielo marrón~violeta
chorreando
goteando mis plantas~dinosaurios
sacamos fotos, ¿estás, Miguel?
“Obvio”
¿Cuántas fotos nos sacamos?
“Fueron muchas
aunque siempre
insuficientes…”

¿Cúantos recortes de diarios
recordatorios dinamiteros
cartas de amor
resmas carnavaleando
por el suelo?

Pero, ¿y la tinta, Miguel
y las mareas de cigarrillos
las voces de mujer
los llantos a gatas contenidos
que bañaron
nuestras mejillas?

¿Las gafas de sol amigo
los guantes perdidos
y los poemas
de hasta anteayer?

Miguel: ¿y los fantasmas?
¿ya no vendrán más
a visitarme cuando
vos no estés?
Miguel, yo los quería
yo los amé
tengo cosas que decirles
todavía, men

“Limpiate las lágrimas”
(…) … sí, está bien…
¿Y los amigos, Miguel
se van también?
¡No me digas eso!
“Es que no lo sé, Daniel…”
¿Recordás sus ropas?
Yo sí, nos costaba comprarlas
primero las usamos rotas
después bien…
…nos quedaba todo tan bien
(…) “Sí”

¡Miguel! Y los líos…
¿recordás los líos?
“Más bien, unos cuantos”
¿De que lío te acordás?
“Eh, no sé… (…) ¿La caja
fuerte, la colección de
cuadros de artistas frustrados
de Barrio Norte
de la fiesta con Luciano
del corazón de Mona
rompiendo el de Gui
del preembrión que hoy tendría
12 años
del psicólogo atendido
de las 72 horas de t.v.
del cocodrilo de Zimbabwe
del reencuadre de tu foto
apenas te decidiste a nacer
(con la que después comparaste
los rasgos de Bernardette)
como esa que hay en Húsares*…”
¡Pará, me enquilombás!
¿Vos qué tenés que
ver con Húsares?
(…)
“Y… ¡todo!”
Qué, ¿con 11 de Abril*
también?
“¡Más vale, también!”
Qué, ¿con Mariela, Pérez
Alejandro, los Gandolfo
Martinangelli y Garófoli…?
“Sí, sipi, también”
¿Polonia, el señor de los bigotes
la brasilera, el opa de al lado
con Mumo Grosso, también?
(…)
Ay, Miguel
ahora entiendo todo
¿con los Halcones, la corte
de honor, las fiestas de Sportiva?
(…)
¿Juange, Fede con el dedo ensangrentado
Pako, Mariano, Hernán, el Gaita
con todos ellos también?
“Y con tus viajes, Fez
Chimborazo, Padua, Hernani
Copacabana, el té con té”
Ay, Miguel, me estás matando
me frunzo, envejezco
siento que pierdo los dientes
que se me va la vista
leyendo… temo temer…
“¿De leer?, ¡qué sanatero!
¿Miedo de Haroldo, Chinasky
Escohotado, Silvio
Mailer, Alsina Thevenet?
Pero dejáte de joder, Daniel
Está bien, ok, está bien
(…) Y Miguel…
¿Si un día te quiero
decir algo
voy a poder?
“¡Claro!, ¿y cómo qué?”
No sé, algo que
ahora se me escape
que vislumbre
en un avión pasando
o que me recuerde
el silbido lejano
de un tren
que no viene a despertarme
aunque ya no esté
un portero sonando
eléctrico en este piso
mío, de nadie
rebotando de pared a pared
o en el día que lo cuente
a mis nietitos
(sean míos o de quién sabe quién)
como si hubiéramos sucedido ayer
de Carmen con su dentadura
de lata dura
de Mariana enloquecida
la azafata que se fue
de los fílmicos herrumbrados
de Stagnaro
mis doce cuadros
el más básico deber
de regar las plantas
silenciosas que a coro
me vieron crecer

(…)

Miguel…
Miguel de Azcuénaga
segundo hache
de hombre…

Miguel…
Los asados con Palito, Miguel
el amor que pudo no ser
Miguel, y al que jamás
supimos conocer
el otro amor, omnipresente
mi compañero y abrigo
Miguel…
… la Pelopincho…
… Arduini…
César, Oscar, su madre Leo
los tanos, Andrea, Miguel…
la basura, mi mano
trémula, las piernas envaradas…
… Miguel
(…)
¡Miguel!
(…)
¡Miguel!                                                                                                                    


PD:
Acá combatí con el Che
y con Papito
acá Pier Luigi conquistó
lo inconquistable
acá Isidro se rompió
la gamba esquiando
acá Mina tuvo una hija
acá el YÔGA
acá la meresunda
acá las huellas
que dejo detrás mío
Julio 2011


*Húsares y 11 de Abril, mis casas de Bahía Blanca; adolescencia e infancia, respectivamente.


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