Primero se me cascó
el bastón
-la noche golpea-
más tarde se me cascó
una muela
“masticar lo más perfectamente
posible”, decía Paracelso
último se me cascó
un cristal
de las gafas ahumadas
Se cascan mis cascos
de cascar cascotes
cascoteando vida
Fez~Rabat
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario