martes, 15 de septiembre de 2009

Confesión de parte

¿Y tu padre?
me inspiró

Yo esperaba hablarte
de mi primer fracaso
sexual
frente a una mujer
con treinta y cuatro
años

Quería hacer un balance
-en realidad-
en el que lo bueno
ganaba por afano
a los pocos ítems malos
donde estabas vos

Haré lo que quieran
que sea

Pero más bien, yo te
quería hablar
de otros temas
quería reconocerte
cosas, pero las empiezo a
enumerar
y me las reconozco
a mí mismo

A saber: hoy me quedé
callado por no decir
de mi fracaso sexual
y ya me lo perdoné
nunca me lo reproché
(ni in situ)
sí lo
contemplé

Seguiré dando lucha:
"¿Te olvidaste la hebillita?"
o
"¿Querés recuperar tus aros?"

"¡Corazón!", me escriben por correo

Ay, digo yo y la recuerdo
a ella, encerrada
al revés de lo de mi
madre y mi viejo

Así, digo yo
cagándome y con el
agua corriendo
así digo, encima
del lápiz y pienso
en mi maestro encontrado
-me alegra haberlo visto-
aunque sea de la generación
anterior
con su fuerza
con su lucha
pienso en él cuando
era joven
más joven que yo
por ejemplo

Luego volví a la realidad
la que alimenté
en virtud
de lo que percibo
y sonreí

Pero te recordé:
no me diste
ansias de volar, ni
atenuaste mi forma
de chocar, ¡qué contradicción!

Totalmente desplegado
me despido
saludos

Daniel

PD: no olvidar cerrar la canilla. Y facturar

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